Aprovecho la espera del autobús que me llevará al parque de Torres del Paine.
Ayer, compré una carpa (tienda de campaña), un saco y una esterilla en la Zona Franca de Punta Arenas y luego agarré el bus para Puerto Natales. Punta Arenas no tiene mucho que ver. Lo que más me llamó la atención fue una estatua de un pastor con su caballo y unas ovejas, rodeada de unos poemas muy bonitos sobre lo que supone ser pastor en estas tierras, lo duro que es y lo orgulloso que se sienten.
En 2 horas habré pinchado la carpa en el campamento del albergue Las Torres y estaré caminando hacia la base de las torres con mi mochila de mano para volver al campamento al final del día. De ahí seguiré el circuito W durante un total de 5 días, así que no podré postear en ese tiempo. Puerto Natales es una ciudad muy bonita con restaurantes de calidad, alojamientos buenos, se nota que aquí llega turismo con mucho dinero a la llamada de las torres. Ayer salí a cenar, teniendo en cuenta que iba a ser mi última comida decente en los próximos días me zampé un lomo a lo pobre (ternera con 2 huevos fritos, patatas fritas y cebolla) en un restaurantito local (el Andrés, muy recomendable) charlando con el camarero sobre el desastre de Concepción (el terremoto), ya que sus papás son de allá. El hostal en el que estoy me cuesta unos 12 euros y es muy bueno, se llama Patagonia Adventure y he dormido como un bendito en él. Ayer pude cambiar el libro de "La carretera" en el hostal (lo siento Juan Antonio, no podía cargar con él todo el viaje y ya me lo leí). Agarré una novela de Benedetti, que me acompañará por el parque.
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