martes, 9 de marzo de 2010

Hielo

Ayer fue un día fundamentalmente de acumulación de grasas. Me sentí un poco como el extraterrestre de "Sin noticias de Gurb". Me pasee por la calle central del Calafate unas 20 veces y a cada poco me paraba a comer o beber algo. A la hora de la comida compré medio kilo de bife y lo hice en el hostal a la plancha... impresionante. Yo no sé que le hacen a las vaquitas aquí. Por la tarde más de lo mismo, creo que probé todas las empanadillas de manzana, alfajores y chocolates de Calafate. Y por la noche como tenía hambre me fui a un "Todo lo que puedas comer" donde me puse hasta arriba de ternera y pollo a la brasa y me bebí una botellita de vinito, de forma que acabé cantando "Qué bonitas son las extremeñas" en el camino de vuelta al hostal.
Hoy a las 7:00 estaba en pie esperando el bus de la excursion al glaciar Perito Moreno. La excursión es cara, pero merece la pena. Primero fui a las pasarelas de la península de Magallanes (dentro del Parque Nacional de Los Glaciares) desde donde se puede observar el Perito Moreno. Estuvimos un rato y pudimos ver como colapsaban algunos trozos provocando olas en el lago. El glaciar es en algunos sitios de un azul intenso.

Además, detrás apareció medio arcoiris, que hacía que fuera aún más bonita la estampa.


Después nos llevan a un embarcadero y con barca cruzamos hasta la otra orilla, andamos por tierra unos 2 km hasta llegar cerca del glaciar y nos ponen los grampones y los arneses para adentrarnos en el hielo. Nunca había andado con tales instrumentos, osea que para mí es una experiencia totalmente nueva. Inicialmente te da miedo, te parece que el hielo se va a hundir y te va a absorber. Luego vas acostumbrándote y cada vez caminas más rapido. Andamos unas 2 horas por el hielo viendo lagos sobre el glaciar,
pozos en los que el agua se sumerge hasta llegar al fondo, ... no sabía que hubiera tanto movimiento encima de un glaciar.

Desde fuera parece una masa de hielo, cuando lo ves de cerca hay muchas cosas ocurriendo. Comemos unos bocatas sobre el hielo, bebiendo agua que se congeló hace 300 años (según nos dicen). Seguimos otras 2 horitas caminando y viendo el espectaculo. Me recuerda a el camino del volcán Kilauea, sólo que en vez de ser todo negro, en este caso todo blanco y ocasionalmente azul. Hay momentos en que todo lo que ves a tu alrededor es blanco. Parece el planeta de hielo de La guerra de las galaxias. Sólo nos falta ver al Yeti, pero parece que hoy no sale.
Volvemos al origen, nos deshacemos de grampones y arnes y en el barquito de vuelta nos regalan con un whisky y un alfajorcito. Ummm. La excursión mereció la pena.
Mañana a las 7:00 salgo hacia El Chalten. estaré 2 noches acampando en la parte norte del Parque de los Glaciares, lo más cerca posible del mítico monte Fitz Roy. 

3 comentarios:

  1. Davant d'aquestes fotos i els teus comentaris només tinc una paraula: Es-pec-ta-cu-lar!!!

    Diverteix-te tant com puguis, ara que quasi ja tens data de tornada ;)

    Anna

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  2. Que pasada Jesus,aunque no suelo escribirte estoy siguiendo tu viaje, y me das una envidia sana so mamón,es una pasada lo de lo glaciares, no imaginaba que tubieran vida propia, un saludo de los cinco y a disfrutar todo lo que puedas

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  3. b... bu... buf...

    andará por ahí el sentido de todo esto

    oye jesús, y de lo que te conté del perito moreno te enteraste de si era cierto? o sea, podrías darle un enfoque más épico y menos lírico al fenómeno?

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