Día 1: Llegada a Laguna Amarga - Mirador Torres - Laguna Amarga
Temprano en la mañana nos recoge el autobús en Puerto Natales. Después de algunas paradas un tanto inexplicables (no sé por qué hay que parar a tomar café en un viaje de 2 horas) llego a las puertas del parque, donde me cobran la entrada y agarro una furgonetilla (2500 pesos) hasta el campamento de Laguna Amarga. Pincho la tienda por primera vez buscando evitar el tan temido viento en Torres del Paine y también estar cerca de una mesa y una barbacoa, que por la noche se agradecerá. Hay una pareja pinchando la tienda al lado, les pregunto si les molesta que me coloque allí y me contestan que no, que adelante y que esta noche cenamos juntos. Llega otra chica y pincha también cerca. Le comento que no encuentro los vientos de la tienda y como tiene la misma me indica donde están. Cuando tenemos los dos montadas las tiendas, me dice si me importa hacer el trayecto con ella, le digo que por mi encantado, ambos preferimos andar acompañados, es mejor por si ocurre cualquier cosa. Nos presentamos. Ella es Clementina, francesa, profesora de español. Pasaremos la mayor parte de mi estancia en Torres del Paine juntos. En ese momento me llama el chico de la parejita y me pregunta si soy catalán. Le digo que sí y la chica dice "ja t'ho deia. Se li notava l'accent." Son Felipe y Marta, chileno él, ella de Berga, una pareja majísima. Aunque no caminaremos juntos, acamparemos en los mismos sitios y compartiremos experiencias a lo largo de todo el viaje.
Comenzamos a camina hacia el campamento Chileno alrededor de la 13:00 quizá, no lo recuerdo exactamente. El camino de hoy son unos 11km con un desnivel de 1000m aproximadamente hasta llegar al mirador de las torres. Una vez allí, de vuelta a la tienda. Clementina anda muy bien, especialmente cuando el camino se pone hacia arriba. En algún momento me comenta que un ex-novio con el que estuvo cinco años era guia de montaña. Eso lo explica todo. El camino es duro, pero la recompensa es impresionante. Cuando llegamos arriba podemos ver un paisaje digno de el señor de los anillos.
De momento el clima se está portando de lujo. Tenemos que usar protector solar para evitar quemarnos. El sol golpea con fuerza. Obviamente, la vuelta es más sencilla que la ida. Al llegar al campamento cenamos también con una pareja (chico y chica) de alemanes y con una pareja de griegos (de unos 60 años). Por la noche hace un frío impresionante, suerte que el saco que compré era grueso. Aún con eso, a las seis de la mañana, me despierta el fresquito.
Día 2: Laguna Amarga - Campamento Italiano.
Después de desayunar, recojo la tienda y empaqueto todo. Hoy toca caminar durante 16 kilometros y medio con la mochila cargada. Por suerte el camino no tiene desniveles muy elevados, pero sí que está lleno de toboganes (subidas y bajadas continuadas). El camino bordea el lago Nordenskjold. Las vistas de lago
y de los cuernos de Paine
son increibles. El camino se hace duro porque son muchos kilometros con el peso a las espaldas. Comemos en el refugio los Cuernos, donde me cobran 4000 pesos por un pan después de regatear!! Tremendo robo, pero tengo hambre. Cuando llegamos al campamento italiano después de unas 8 horas, la pinta del sitio es un poco lamentable. Está sucio. Es una lástima que la gente tire basuras en un parque nacional. Acampamos donde podemos porque está muy lleno. Estamos al lado de un rio de deshielo del glaciar. El sitio es muy bonito. El rio hace un ruido bestial porque el agua baja a una velocidad enorme. Por la noche descubrimos que dormir bajo un glaciar tiene sus particularidades, dado que el glaciar truena. Los deshielos de vez en cuando provocan pequeños aludes de hielo y nieve que suenan exactamente como un trueno en mitad de la noche.
Día 3: Campamento italiano- Mirador en el valle del Frances - Lago Pehoe.
Comenzamos el día caminando sin mochilas, subimos durante unos 7,5 km hasta llegar por encima de los mil metros a un circo, un valle rodeado de montañas casi por todas partes. Imponente. Aunque en mi opinión quizá el día más flojo. La vista del lago Nordenskjold desde arriba me parece mucho más bonita. Volvemos a bajar al campamento italiano, comemos, desmontamos las tiendas y agarramos las mochilas para hacer 7.6 kilómetros muy llanitos hasta llegar al campamento del Lago Pehoe. El sitio es realmente bonito. Yo acampo y Clementina decide tomar el ferry para volver a Puerto Natales. El pronóstico para mañana es de lluvia y no tiene ganas de mojarse. A mi me apetece completar la W, así que me quedaré una noche más para ir al Glaciar Grey. Despido a Clementina y me voy a dar una ducha (después de 2 días sin hacerlo, el cuerpo se me relaja que ni te imaginas). Tanto es así que al salir del baño, me tuerzo el tobillo. No lo puedo creer. Después de 60 kilómetros pasando por rios de deshielo, torrentes primaverales, pisando piedras y raices de todo tipo, voy y me tuerzo el tobillo al salir de la ducha limpito con las zapatillas de descanso (con las botas no te lo tuerces ni a posta). ¿Seré capaz de andar mañana los 22 kilómetros que quedan? Decido que me voy a regalar una buena cena y como dentro del refugio. Cobran 10000 pesos (unos 15 euros). Está calentito... me lo como todo, hasta los pepinos de la ensalada!!! Mientras ceno comienza a llover. Putada. Acabo de cenar, corro a la tienda y ... me la había dejado abierta... bueno, no ha entrado mucha agua. La seco como puedo y me tumbo a leer un rato. Al poco me quedo dormido.
Día 4: Lago Pehoe - Refugio Grey - Lago Pehoe
Me despierto temprano, como a las 7:00. Llueve. El tobillo duele. Lo he notado toda la noche. Como a las 7:30 deja de llover, así que me armo de valor y salgo de la carpa. Me enfundo las botas bien apretadas y comienzo a caminar. Desayunaré por el camino. Ando corto de comida. Solo me quedan dos lonchas de jamon york, un trozo de pan, un trocito de chocolate y dos barritas enérgeticas. Los primeros pasos voy con mucho cuidado de como apoyo el pie. Poco a poco el tobillo se va calentando. Parece que la cosa no ha sido para tanto. Después de una media hora llego a la Laguna de los Patos. Desayuno con una vista bonita.
Continúo hacia adelante y llego al lago Grey. La vista de los tempanos de hielo que desprende el glaciar es chulísima.
El pie sigue doliendo y el camino tiene algunos puntos dificiles. A las 3 horas más o menos desde la salida, llego al mirador del glaciar. La vista es increible
Por la noche, con Felipe y Marta, nos pegamos una cena de lujo. Corderito magallánico y unos litros de cerveza. Ahhhhh
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ResponderEliminarQuina volta més maca, segueix explicant-nos les teves aventures són molt interessants!
ResponderEliminarPer cert tingues en compte que la cervesa és bàsica per a recuperar-te d'un esforç físic, evidentment amb moderació:
http://www.lukor.com/not-soc/cuestiones/portada/06062233.htm
Gràcies Adrià, jo ja intentava de pendre la màxima possible, de cervesa, el que passa que dintre del parc costava una pasta... Ara quan vam arribar a Puerto Natales... jeje vam recuperar-nos del tot.
ResponderEliminarJesusito,
ResponderEliminarparece de estar por alli' y vivirlo al escuchar tus palabras. Grande aventura y grande relato.
Suerte y enhorabuena por lo del W
¡Que maravilla de viaje! Gracias por comptirlo, chavalote.
ResponderEliminar¡Ánimo y buen camino!
Sx.
Molan mucho las fotos, ahora que parece que llevas el pijama de goofy. El de los dos botones por encima del culo. En fin, envidia pura.
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